Se aborrece a los viles, y se ama, con las entrañas toda, a los hombres pudorosos y bravos.
Se ha dicho, que el hombre hace todo lo que hace con el único fin de enamorar mujeres.
Ser hombre es ser libre. El sentido de la historia es que nos convirtamos realmente en hombres.
Si en los hombres no aparece el lado ridículo, es que no lo hemos buscado bien.