Siempre sabemos mucho más de lo que pensamos, si no, no podríamos ser escritores.
Sin renunciar de este mundo, quisiera enseñar a mi corazón, que fluya noche y día, como el agua clara.
Sobre las olas de la vida, en el vocerío del viento y del agua, el pensamiento del poeta está siempre flotando y bailando.
Soy agua que arrasa los caminos, turbulencia de duna en el desierto.
Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la posibilidad de beber algo a media noche sin peligro de pisar al gato.
Tan fresca la risa fluía, que su agua la fuente sonante por ti detenía.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Te quiero porque me haces feliz, porque forjas primaveras de agua y miel, porque existes en todos mis rincones ¡y porque no sé hacer otra cosa que querer!.
Todo lo que sabemos del amor es que el amor es todo lo que hay.
Toma consejo en el vino, pero decide después con agua.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Un cardumen de truchas paso ante mis ojos el color del agua.
Un hombre no trata de verse en el agua que corre, sino en el agua tranquila, porque solamente lo que en sí es tranquilo puede dar tranquilidad a otros.
Un viejo estanque se zambulle una rana ruido de agua.
Viento del atardecer. Se ondula el agua alrededor de la garza.
Voy con el agua entera llena de pechos vivos y rumores; la mansa, la viajera de los largos temblores, la de los infinitos ruiseñores.
Ya que el agua no va al molino, vaya el molino al agua.
Yo amo los cantos que llevan dentro aire, agua, tierra y fuego, los cantos que son claros, ligeros y diáfanos, vivientes como mundos lanzados al azul, con algo de magia y de prodigio, cual pompas de jabón que no se rompen.
Yo miro tu recuerdo náufrago. Y aquel pájaro ingenuo bebiendo el agua del espejo.
Yo no bebo agua, los peces fornican en ella.
Yo temblaba al mirarte, yo temblaba como tiemblan las ramas reflejadas en el agua movida por el viento.
¡Como te pareces al agua, alma del hombre! ¡Como te pareces al viento, destino del hombre!
¡Los suspiros son aire y van al aire! /¡Las lágrimas son agua y van al mar! /Dime, mujer, cuando el amor se olvida /¿sabes tú adónde va?
¡Qué frescor! La vela que se apaga y el ruido del agua.
¿por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?.