No progresas mejorando lo que ya esta hecho, sino esforzándote por lograr lo que aun queda por hacer.
No se debe juzgar a un hombre por sus cualidades, sino por el uso que hace de ellas.
No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura.
No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos.
No se puede hacer buena a la gente mediante una ley parlamentaria: eso ya es algo.
No sé qué hacer, dónde buscar mis palabras más verdaderas, cómo decirte que llevo en la mirada reflejado tu pecho, y los brazos me caen, como en derribo, al verte aquí, a mi lado, morena, lejos siempre.
No se trata de pintar la vida, se trata de hacer viva la pintura.
No voy a hacer el camino universitario porque el estudio universitario es la muerte del arte. Los museos y los estudios universitarios son la muerte del arte. Entonces me voy a ir a hacer el arte, que después me metan de momia en un museo, ya vendrá... pero yo no voy a meter a nadie en un museo.
No voy a la iglesia. Arrodillarme me hace bolsas en los pantalones.
Noche de golondrinas. Mañana otra vez nada mejor que hacer.
Nos damos bien a la pena y nos imponemos privaciones para curar el cuerpo; se puede, pienso, hacer lo mismo para curar el alma.
Nos juzgamos a nosotros mismos por lo que no nos sentimos capaces de hacer, mientras que los demás nos juzgan por lo que hemos hecho.
Nosotros somos comunistas y se nos hace fácil el proyecto de repartir los bienes materiales, porque no tenemos nada.
Nuestra patria es una, empieza en el río grande, y va a parar en los montes fangosos de la patagonia.
Nuestro ideal no llega a las estrellas, es sereno, sencillo; quisiéramos hacer miel como abejas, o tener dulce voz o fuerte grito, o fácil caminar sobre las hierbas o senos donde mamen nuestros hijos.
Nuestro mayor agotamiento proviene de las cosas sin hacer.
Nunca es tarde para bien hacer; haz hoy lo que no hiciste ayer.
Nunca es tarde para no hacer nada.
Nunca hagas algo que lo otros puedan hacer por ti.
Nunca me ha gustado lo que puede hacer todo el mundo.
Nunca me retiraré. Tendrán que quitarme la cámara para que deje de hacer películas. Moriré haciendo películas.
Nunca olvido una cara pero con la suya voy a hacer una excepción.
Nunca se es más activo que cuando no se hace nada; nunca se está menos solo que cuando nadie le acompaña a uno.
Ocio no significa inactividad; es la libertad de hacer cualquier cosa.
Ofensa hace a los buenos el que a los malos perdona.