Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos.
Nadie a la libertad tiene derecho, cuando no hace hábito y gala de respetar la libertad ajena.
Nadie puede quedar ajeno a los cambios que el mundo empieza a experimentar a partir de ahora.
Nadie tan aficionado a secretos como aquel que no hace intención de guardarlos.
Negar un hecho es lo más fácil del mundo. Mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho.
No basta saber, se debe también aplicar; no es suficiente querer, se debe tambien hacer.
No creo que esté aquí de más. Aquí hace falta una mujer, y esa mujer soy yo.
No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos.