El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio. Si puedes simular eso, lo has conseguido.
En lugar de preocuparte por aquello que no puedes cambiar, concéntrate en eso que puedes crear.
En verdad no puedes crecer y desarrollarte si sabes las respuestas antes que las preguntas.
Escucha a tu voz interior y sigue adelante, aún cuando las personas te digan que no puedes hacerlo.
Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo.
Le puedes poner una pistola cargada en la cabeza, pero si ella no quiere sexo, no lo tendrás.
Los únicos ideales que vale la pena tener son los que puedes aplicar a la vida diaria. Y al mundo.