El que no tiene memoria, se hace una de papel.
El que nunca fue cosa y después cosa lo hacen, cuando se pone a hacer cosas, ¡Dios mío que cosas hace!
El que quiera contemplar un torrente lo primero que debe hacer es no ser arrastrado por él.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
El que se ocupa demasiado en hacer el bien no tiene tiempo de ser bueno.
El que se tiene por hombre, ande quiera hace pata ancha.
El que va a hacer mal, ya va medio herido, dice el refrán.
El ritmo es lo que hace a la poesía persuasiva y no informativa.
El saber no es suficiente, debemos aplicarlo. El querer no es suficiente, debemos hacer.
El sabio en la virtud debe siempre hacer fundamento.
El secreto de la dicha en el amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta.
El secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer siempre lo que se hace.
El secreto de un buen jugador es saber descubrir que espera el otro, y saber hacer creer que va a obtenerlo.
El segundo plano tiene que sumarse a la composición y ayudar a comprender al personaje. Hacer sólo el retrato de alguien famoso no significa nada.
El sentido moral nos indica hasta donde llegan las concepciones permitidas y dónde empieza la licencia prohibida.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
El ser humano es el único animal capaz de hacer fuego. Esto le ha procurado su dominio sobre la Tierra.
El sexo es lo mas divertido que se puede hacer sin reír.
El sexo sólo es sucio si se hace bien.
El tango ya no existe. Existió hace muchos años atrás, hasta el 55, cuando Buenos Aires era una ciudad en que se vestía el tango, se caminaba el tango, se respiraba un perfume de tango en el aire. Pero hoy no. Hoy se respira más perfume de rock o de punk. El tango de ahora es sólo una imitación nostálgica y aburrida de aquella época.
El teatro no se hace para cantar las cosas, sino para cambiarlas.
El terrible engaño del amor consiste en que empieza haciéndonos jugar, no con una mujer del mundo exterior, sino con una muñeca interior a nuestro cerebro.
El tiempo hace llevaderas las desgracias.
El trabajo consiste en lo que un organismo está obligado a hacer; el juego consiste en lo que un organismo no está obligado a hacer.
El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer.