Ei filósofo no es ciudadano de ninguna comunidad de ideas. Esto es lo que lo hace ser filósofo.
El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer muy pocos.
El amor mira a través de un telescopio, mientras que la envidia lo hace a través de un microscopio.
El andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos.
El ánimo que piensa en lo que puede temer, empieza a temer en lo que puede pensar.
El arte de un príncipe consiste en hacer el bien personalmente y el mal por segunda mano.