A veces pienso que Dios creando al hombre sobreestimó un poco su habilidad.
A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.
A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Ahora cuesta más entretener a un niño, que lo que alguna vez costó educar a sus padres.
Algo más, algo menos, mi querido muchacho, las voces de los hombres son todas un engaño; sólo somos honestos cuando niños, y ya después en el sepulcro.
Alguno se estima atrevido, cuando con otros se compara. Algunos creo que hubo tan discretos que no acertaron a compararse sino a sí mismos.
Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora.
Allí esta el fastuoso escenario de la vida para los que saben mirar un poco.
Amad el arte, entre todas las mentiras es la menos mentirosa.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Aprender a hablar cuesta muchos meses. Aprender a amar puede costar años.
Apresúrate; no te fíes de las horas venideras. El que hoy no está dispuesto, menos lo estará mañana.
Aquel que dice cuanto piensa, piensa muy poco lo que dice.
Aquellos que anuncian que luchan en favor de Dios son siempre los hombres menos pacíficos de la Tierra. Como creen percibir mensajes celestiales, tienen sordos los oídos para toda palabra de humanidad.
Aristóteles manifestaba que las mujeres tenían menos dientes que los hombres; aunque se casó dos veces, nunca se le ocurrió comprobar esta afirmación examinando la dentadura de sus esposas.
Basta un poco de espíritu aventurero para estar siempre satisfechos, pues en esta vida, gracias a dios, nada sucede como deseábamos, como suponíamos, ni como teníamos previsto.
Bastante, significa un poco más de lo que cada uno posee.
Bien poco enseñó la vida a quien no le enseñó a soportar el dolor.
Bien sé que las mujeres aman, por lo regular, a quienes lo merecen menos. Es que las mujeres prefieren hacer limosnas a dar premios.
Bofetón en cara ajena, dinero cuesta.
Bromear es una de las cosas amenas de la vida, pero cuesta muchos años de aprendizaje.
Cada día sabemos más y entendemos menos.