Para trabajar basta estar convencido de una cosa: que trabajar es menos aburrido que divertirse.
Perdonar supone siempre un poco de olvido, un poco de desprecio y un mucho de comodidad.
Poco me satisface aquella ciencia que no ha sabido hacer virtuosos a quienes la profesaron.
Por nuestra codicia lo mucho es poco; por nuestra necesidad lo poco es mucho.
Prefiero dibujar a hablar. Dibujar es más rápido, y deja menos espacio para la mentira.