No fue más que un poco de miel pero calentó mi cuerpo y en mi alma brilla aún como un gran sol.
No te hagas demasiado amigo de nadie: tendrás menos alegrías pero también menos penalidades.
No tengo ninguna estima por el hombre que a los veinte años no ha sido nacionalista o comunista.
Para destruir las malas prácticas, la ley es mucho menos útil que los esfuerzos individuales.
Para hacer la paz se necesitan por lo menos dos, mas para hacer la guerra basta uno sólo.