La fe es la pasión por lo posible y la esperanza es el acompañante inseparable de la fe.
La gratitud de muchos no es más que la secreta esperanza de recibir beneficios nuevos y mayores.
La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.
La religión es el reposo del alma, la esperanza. Es el bote salvavidas de los infelices.
Los niños son el recurso más importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro.
Los vuelos naturales del espíritu humano no van de placer a placer, sino de una esperanza a otra.
Luz... cuando mis lágrimas te alcancen la función de mis ojos ya no será llorar, sino ver.
Mejor es la esperanza; pues produce paciencia, arma fuerte contra la decepción temprana.