Algunos escritores aumentan el número de lectores; otros sólo aumentan el número de libros.
Con la libertad, las flores, los libros y la luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?.
El autor que habla de sus propios libros es peor que la madre que sólo habla de sus hijos.
El placer de leer es doble cuando se vive con otra persona con la que compartir los libros.
El placer de leer todo se duplica cuando uno vive con alguien que comparte los mismos libros.
Era un escritor con una gran imaginación: Imaginaba que todos sus libros se venderían.
Escriba libros sólo si lo que va a decir en ellos usted nunca se lo confiaría a nadie.