Madres, en vuestras manos tenéis la salvación del mundo.
Maltratar a los animales es demostrar cobardía e ignorancia.
Me gusta el ajedrez porque es un buen descanso; hace trabajar la mente, pero de una forma muy especial.
Mi felicidad consiste en que se apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo.
Mi forma de llamar la atención es igualándome con la gente. Siempre trato de transmitir que no soy un 'superstar', que no soy alguien importante por encontrarme sobre un escenario.
Mi silencio les estorba. Yo era como botella al revés cuya agua no puede salir porque la botella está demasiado llena.
Mis canciones son lo más puro que tengo y no las voy a entregar así nomás.
Muchas cosas ocurren sin ser vistas.
Nadie fue ayer ni va hoy, ni irá mañana hacia Dios por este mismo camino que yo voy.
Ni el infierno... ni el fuego y el dolor son eternos.
No andes errante... y busca tu camino.
No hagas el mal y no existirá.
No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás.
No se trata de ser el primero, sino de llegar con todos y a tiempo.
No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo.
No te asuste naufragar que el tesoro que buscamos, capitán, no está en el seno del puerto sino en el fondo del mar.
Nuestro oficio no es nuestro destino.
Nunca pongas en marcha lo que nunca puedas parar.
Opino que lo que se llama belleza, reside únicamente en la sonrisa.
Para cada hombre guarda un rayo nuevo de luz el sol...
Para hacer mal cualquiera es poderoso.
Para mí, Cristo es el pueblo.
Para poder seguir tengo que empezar todo de nuevo.
Poesía... tristeza honda y ambición del alma ¡cuándo te darás a todos... a todos, al príncipe y al paria, a todos... sin ritmo y sin palabra!.
Poetas, nunca cantemos / la vida de un mismo pueblo, / ni la flor de un solo huerto. /Que sean todos los pueblos / y todos los huertos nuestros.