Hay una teoría infalible sobre la amistad: siempre hay que saber qué se puede esperar de cada amigo.
Haz de tu alma un diamante, a cada golpe una faceta más, para que un día sea toda luminosa.
He hecho esta carta más larga de lo usual porque no tengo tiempo para hacer una más corta.
He leído en alguna parte que para amarse hay que tener principios semejantes, con gustos opuestos.
He redactado esta carta más extensa de lo usual porque carezco de tiempo para escribirla más breve.
Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.
Internet facilita la información adecuada, en el momento adecuado, para el propósito adecuado.