Es necesario tener tanta discreción para dar consejos como docilidad para recibirlos.
Es preciso que los hombres conozcan el mal para poder evitarlo y entregarse a la práctica del bien.
Es una reflexión penosa para un hombre considerar lo que ha hecho, comparado con lo que debió hacer.
Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida, lo cual no dice mucho en su favor.