El dios en quien yo creo no nos manda el problema, sino la fuerza para sobrellevarlo.
El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar.
El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.
El hombre debería decir siempre mucho más de lo que pretende y pretender mucho más de lo que dice.
El hombre emplea la hipocresía para engañarse a sí mismo, acaso más que para engañar a los otros.