A perdonar sólo se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho.
Aguardar demasiado a un convidado es una falta de consideración para los que están presentes.
Ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Al amor lo pintan ciego y con alas. Ciego para no ver los obstáculos y con alas para salvarlo.
Al hombre perverso se le conoce en un sólo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.