En estos pensamientos he puesto un rayo de sol, para la noche infinita que me espera.
En general, quienes no tienen nada que decir invierten el mayor tiempo posible en no decir nada.
En la antigüedad, las plazas de la ciudad eran indispensables para su existencia cotidiana.
En la vida hay que escoger entre ganar dinero o gastarlo. No hay tiempo suficiente para ambas cosas.
En la vida no hay clases para principiantes; en seguida exigen de uno lo más difícil.
En los rostros de aquellos que conocimos de jóvenes reconocemos lo viejos que nos hemos vuelto.
En política se está en contacto con la mugre y hay que lavarse para no oler mal.