Besas como si fueses a comerme. Besas besos de mar, a dentelladas.
Bien están los buenos pensamientos, pero resultan tan livianos como burbuja de jabón, si no los sigue el esfuerzo para concretarlos en acción.
Bien sabido es que la ambición tanto puede volar como arrastrarse.
Blancas palabras, pero mi corazón seguirá cerrado.
Borra el pasado para no repetirlo, para no tratarte como te trataron ellos; pero no los culpes, porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.
Brotes de otoño, como tú enamorada así de tiernos.
Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.
Busca la libertad, don tan preciado como sabe quien por ella dé la vida.
Buscad dentro de vosotros y lo encontraréis todo, y alegraos de que allá fuera, o como queráis llamarlo, haya una naturaleza que diga sí y amén a todo cuanto habéis hallado en vosotros.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.
Cada cual es como Dios le ha hecho, pero llega a ser como él mismo se hace.
Cada momento es de oro para los que lo saben ver como tal.
Cada palabra es como una innecesaria mancha en el silencio y en la nada.
Cada uno de nosotros tiene a todos como mortales menos a sí mismo.
Cada uno es como Dios le hizo, y aún peor muchas veces.
Cada uno es tan infeliz como cree.
Cada uno habla de la feria según como le va en ella.
Cada vez que me despierto mi boca vuelve a tu nombre como el marino a su puerto.
Cada vez que me preparo para un viaje me preparo como para la muerte. Si no volviera nunca, todo está en orden.
Callando es como se aprende a oír; oyendo es como se aprende a hablar; y luego, hablando se aprende a callar.
Cambiar de idioma, para un escritor, es como escribir una carta de amor con un diccionario.
Cambiaré de opinión tantas veces y tan a menudo como adquiera conocimientos nuevos, el día que me aperciba que mi cerebro ha dejado de ser apto para esos cambios, dejaré de trabajar. Compadezco de todo corazón a todos los que después de haber adquirido y expresado una opinión, no pueden abandonarla nunca más.
Carpe Diem (aprovecha el día presente). Palabras que nos recuerdan que la vida es corta y debemos apresurarnos a gozar de ella.
Casi todas las personas son tan felices como se deciden a serlo.