Se han encontrado 1712 pensamientos de las palabras sean inutiles tercas retorcidas como tornillos que
Si yo fuese como una roca y no como una nube, mi pensar, que es como el viento, me abandonaría.
Siempre es incompresible para un hombre ver como una mujer rechaza una oferta de matrimonio.
Siempre sentí que un científico debe al mundo sólo una cosa, que es la verdad como él la ve.
Siempre vives, alma mía, en mis recuerdos de amor, como el perfume en la flor.
Siempre, amor... (¡Y estas dos palabras naúfragas, entre alma y piel clavadas contra el viento!).
Sin palabras, vengadores, negamos solitarios la facultad de despertarnos mutuamente voluptuosidad.