Las mujeres, como las espadas, cuando más respeto inspiran es cuando están desnudas.
Las opiniones son como los clavos: mientras más se golpea contra ellas,más penetran.
Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde.
Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón.