El hombre habla de todo y habla de todo como si el conocimiento de todo estuviese todo en él.
El hombre va como los peones: de casilla en casilla sin poder atrapar a la dama.
El llanto es a veces el modo de expresar las cosas que no pueden decirse con palabras.
El mas tacaño de los hombres hace una excepción al tratarse de ayudar a alguien con palabras.
El matrimonio es algo así como armar un edificio de juguete sin manual de instrucciones.
El matrimonio es como la vida real; un campo de batalla y no un lecho de rosas.