Que el aliento vital te vuelva tierno y fresco como tierno y fresco es un niño recién nacido.
Quien busca la felicidad fuera de sí es como un caracol que caminara en busca de su casa.
Quien contempla a un verdadero amigo, es como si contemplara a otro ejemplar de sí mismo.
Quiero al Sur, su buena gente, su dignidad, siento el Sur, como tu cuerpo en la intimidad.
Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando, después que pasó el tren