La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses.
La vida y el espíritu son dos grandes poderes o necesidades entre los que el Ser Humano es puesto.
Las almas más grandes son tan capaces de los mayores vicios como de las mayores virtudes.
Las aventuras verdaderamente grandes son aquellas que mejoran el alma de quien las vive.
Las grandes naciones han actuado siempre como gánsteres, y las pequeñas como prostitutas.