Cuatro cosas hay que me hubiera pasado mejor sin ellas: amor, curiosidad, pecas y dudas.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Cuidado, porque esas cosas suenan pesadas y la misión de una novela es hablar, no dar conferencias.
Cumple con gusto tu deber terrenal y llevarás bien a cabo tus propósitos divinos.
Dale valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
De las cosas que tienes, escoge las mejores y después medita cuán afanosamente las hubieras buscado si no las tuvieras.
De todas las cosas la más antigua es Dios, porque no fue creado.
De todas las cosas relativas a la política, la única que comprendo es el motín. Fatalista como un turco, creo que todo lo que podemos hacer por el progreso de la humanidad, y nada, son exactamente lo mismo.
Debe desear todo hombre vivir para saber, y saber para bien vivir.
Debemos de ser parientes de todos los seres y de todas las cosas.
Deberíamos lograr muchas más cosas si no pensamos en ellos como imposibles.
Deberíamos recibir bien los trabajos, sabiendo que vienen por providencia divina.
Decía mi mamá: Hay cosas que no se compran en la botica de la esquina. Hay que hacer la enorme y costosa diligencia de adquirirlas con el espíritu, y eso cuesta.
Decía Sócrates que los dioses eran los mejores y más bienaventurados entre todas las cosas y que el hombre que a la semejanza de ellos se comportaba en el vivir, cuanto más era semejante, más bienaventurado y mejor era. Si como dijo dioses dijera Dios, no habría más que decir.
Decir que algo es natural, significa que se puede aplicar a todas las cosas.
Deja tu ego en la puerta cada mañana y simplemente haz un gran trabajo. Pocas cosas te harán sentir mejor que un trabajo brillantemente hecho.
Desconfía de la persona que lo ve todo bien, y de aquel que lo ve todo mal.
Deseo ardorosamente el mejoramiento de los pueblos. El bien público está en todos los instantes ante mi vida.
Deseo que todos sepan el bien para alegrarse, y el mal para remediarlo, si aman a su patria; así que nada oculto ni ocultaré jamás.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas.
Dios nos ha dado la lengua para que podamos decir cosas amables a nuestros amigos y duras verdades a nuestros enemigos.
Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.