A las mujeres les está bien llorar, a los hombres recordar.
A las palabras de amor les sienta bien un poquito de exageración.
A los niños nadie les enseña algunas cosas indispensables, como arreglar una llave que gotea, sobornar a un funcionario o cortarle el pelo al perro.
A los niños se hace mucho bien tratándolos siempre con amabilidad. Hay que amarlos y estimarlos a todos por igual, aunque alguna que otra vez no lo merezcan.
A los puros todas las cosas les parecen puras.
A ninguna mente bien organizada le falta sentido del humor.
A pesar de las amenazas de muerte, no voy a aceptar la tiranía, sino más bien luchar en contra de ella.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco.
A un hombre sólo le pido tres cosas: que sea guapo, implacable y estúpido.
A veces creo que el mal es todo y que el bien es sólo un bello deseo del mal.
A veces estamos demasiado dispuestos a creer que el presente es el único estado posible de las cosas.
A veces los pensamientos nos consuelan de las cosas, y los libros de las personas.
A veces quiero preguntarte cosas, y me intimidas tú con la mirada, y retorno al silencio contagiada del tímido perfume de tus rosas.
Abrigamos una multitud de prejuicios si no nos decidimos a dudar, alguna vez, de todas las cosas en que encontremos la menor sospecha de incertidumbre.
Adelgazar es fácil: basta con tener apetito de las cosas que no gustan.
Admiro la belleza del mundo… la alegría profunda de las cosas, y el profundo dolor…
Ahora bien, lo que han establecido los hombres no siempre es apropiado, ya sea justo o injusto; en cambio, lo que establecieron los dioses está siempre en su lugar, sea justo o injusto.
Al bien hacer jamás le falta premio.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Al no tener ya miedo de las palabras ¿cómo iba a temer las cosas?
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Aléjese de los palacios el que quiera ser justo. La virtud y el poder no se hermanan bien.
Alguna cosa sucede bien al que muchas prueba.
Algunas cosas se hacen tan nuestras que las olvidamos.