Juventud, ¿sabes que la tuya no es la primera generación que anhela una vida plena de belleza y libertad?
La "vida fácil" suele ser la más difícil.
La acción más pura y esencial logra retratar los valores de la vida y las cuestiones eternas de la humanidad con una profundidad mucho mayor que un esfuerzo humilde y constante.
La agonia va desapareciendo y mi vida recorre el mismo camino.
La alegría alarga la vida.
La amistad es el puerto de la vida.
La amistad, como la sombra vespertina, se ensancha en el ocaso de la vida.
La arquitectura es vida, o por lo menos es la vida misma tomando forma y por lo tanto es el documento más sincero de la vida tal como fue vivida siempre.
La batalla de la vida no siempre la gana el hombre más fuerte, o el más ligero, porque tarde o temprano, el hombre que gana es aquel que cree poder hacerlo.
La belleza es la vida cuando la vida levanta el velo de su rostro sangrado.
La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte.
La buena conciencia es tan alegre, que hace alegres a todas las molestias de la vida.
La buena vida consiste en amar y hacerse amar suficiente.
La buena vida es una vida inspirada por el amor y guiada por el conocimiento.
La buena vida humana es buena vida entre seres humanos o de lo contrario puede que sea vida, péro no sera ni buena ni humana.
La calma absoluta no es la ley del océano. Lo mismo ocurre en el océano de la vida.
La casa debe ser el estuche de la vida, la máquina de felicidad.
La champaña de la vida, eso es la sonrisa de la persona que amamos.
La ciencia moderna tiene como meta: el menor dolor posible, la vida más larga posible, es decir, una especie de eterna bienaventuranza, ciertamente muy modesta en comparación con la prometida por las religiones.
La cosa más bonita del mundo no existe, sólo es tu imaginación la que le da vida.
La cultura es lo que, en la muerte, continúa siendo la vida.
La deseperación es el resultado de tomarse en serio la comprensión y la justificación de la vida del hombre.
La desesperación es el resultado de pretender tomarse en serio la vida con todas sus bondades, la justicia y la razón, y de cumplir con sus exigencias.
La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.
La diferencia entre un esclavo y un ciudadano es que el ciudadano puede preguntarse por su vida y cambiarla.