Pobre no es el hombre cuyos sueños no se han realizado, sino aquel que no sueña.
Pocos son los que conocen la muerte; es algo que no suele aceptarse por decisión propia, sino por estolidez y por costumbre, y la mayoría de los hombres mueren porque no hay remedio para la muerte.
Por lo general, lo que pedimos a Dios con nuestro rezo no es que se haga su voluntad, sino que apruebe la nuestra.
Por mucho que busquemos la verdad, el conocimiento de ella en uno mismo suele ser desagradable. Y no sentimos simpatía alguna hacia el que nos la dice.
Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo, la noche entera es corta para soñar contigo y todo el día es poco para pensar en ti
Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones.
Prefiero una locura que me entusiasme a una verdad que me abata.
Produce una enorme alegría ver que se puede avanzar si uno se lo propone de verdad.
Prometemos decir siempre la verdad, ver las cosas tal y como son y enunciarlas tal y como son; encontrar la verdad, decir la verdad y vivir con la verdad.
Puede que nuestro papel en este planeta no sea alabar a Dios sino crearlo.
Pues el defecto no está en el tiempo, sino en vivir y procurar todas las cosas de acuerdo con la pasión.
Pues la felicidad requiere, una virtud perfecta y una vida entera.
Puesto que el anarquismo no es únicamente una filosofía, un sistema, un método, una actitud, sino que es además ante todo una vida y una actividad, el anarquista se encuentra inmediatamente en contradicción violenta e inevitable con el medio social.
Puestos a elegir entre la verdad y el placer de buscarla, elegiríamos lo segundo.
Que es el amor sino comprender y alegrarse de que otro viva, actué de y sienta de manera diferente y opuesta a la nuestra? para que el amor supere con la alegría los antagonismos no debería suprimirlos, negarlos. Incluso el amor a si mismo contiene como presupuesto suyo la dualidad (o la pluralidad) indisoluble, en una sola persona.
Que mi reino no sea la soledad del héroe pensativo, sino tu fortaleza amurallada.
Qué palabra es verdad. Resbaladiza, tramposa, poco confiable. Traté en estos libros de decir la verdad.
Queremos la paz, pero la paz no puede ser nunca mera ausencia de violencia, sino que debe ser presencia y vigencia de la Constitución, sin coacciones, extorsiones ni amenazas.
Quien aprende, no por ello penetra hasta la verdad; quien penetra hasta la verdad, no por ello es capaz de afianzarla; quien la afianza, no por ello está en condiciones de sopesarla en cada circunstancia particular.
Quien de verdad quiere ser bueno, lo será.
Quien de verdad sabe de que habla, no encuentra razones para levantar la voz.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Quien dice la verdad, casi no dice nada.
Quien dice la verdad, ni peca ni miente.
Quien discute sobre si se puede matar a la propia madre no merece argumentos sino azotes.