La verdad tiene dos sabores: uno dulce, para el que la dice, y otro amargo, para el que la oye.
La vida es como una leyenda: no importa que sea larga, sino que esté bien narrada.
La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla.
La vida no es un problema que tiene que ser resuelto, sino una realidad que debe ser experimentada.