La historia no es sino un diálogo, bastante dramático, por cierto, entre el hombre y el universo.
La idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás.
La libertad no es poder actuar arbitrariamente sino la capacidad de hacerlo sensatamente.
La majestad y la grandeza no está en ser uno señor, sino en que por tal le tengan.
La mejor crítica es la que no responde a la voluntad de ofensa, sino a la libertad de juicio.