El señor sólo exige de las personas aquéllo que está dentro de las posibilidades de cada uno.
El tiempo es el único capital de las personas que no tiene más que su inteligencia por fortuna.
El tiempo es el único capital de las personas que no tienen mas que su inteligencia por fortuna.
En el fondo, son las relaciones con las personas lo que da valor a la vida.
En el mar, como en el amor, suele ser mejor seguir una corazonada que obedecer a una biblioteca.
En las revoluciones hay dos clases de personas; las que las hacen y las que se aprovechan de ellas.
En Oriente la mujer no suele ver al hombre antes de casarse. En Occidente, después.