Las personas fuertes crean sus acontecimientos; las débiles sufren lo que les impone el destino.
Las personas inteligentes tienen un derecho sobre las ignorantes: el derecho a instruirlas.
Las personas no estan jamás tan cerca de la estupidez como cuando se creen sabias.
Las personas que comparten y expresan sus sentimientos se adaptan mejor a los cambios.
Las personas que nunca se preocupan por sus antepasados jamas mirarán hacia la posteridad.
Lo que hace tan agudo el dolor de los celos es que la vanidad no puede ayudar a soportarlo.