El que hace un favor a quien lo merece, él mismo lo recibe.
El que la hace, la paga.
El que me coacciona pretende hacerlo porque sus razones son fuertes; pero realmente lo hace porque son débiles.
El que me hace mas bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El que no se atreve a ser inteligente, se hace político.
El que no tiene memoria, se hace una de papel.
El que se tiene por hombre, ande quiera hace pata ancha.
El ritmo es lo que hace a la poesía persuasiva y no informativa.
El secreto de la dicha en el amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
El sexo sólo es sucio si se hace bien.
El tango ya no existe. Existió hace muchos años atrás, hasta el 55, cuando Buenos Aires era una ciudad en que se vestía el tango, se caminaba el tango, se respiraba un perfume de tango en el aire. Pero hoy no. Hoy se respira más perfume de rock o de punk. El tango de ahora es sólo una imitación nostálgica y aburrida de aquella época.
El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café y de la inocencia sonriente del cacao.
El teatro no se hace para cantar las cosas, sino para cambiarlas.
El tiempo hace llevaderas las desgracias.
El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada.
El valor hace vencedores; la concordia hace invencibles.
El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta al hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor.
El viaje más largo es el que se hace hacia el interior de uno mismo.
El vino abre las puertas con asombro y en el refugio de los meses vuelca su cuerpo de empapadas alas rojas.
El vino con el amigo.
El vino da brillantez a las campiñas, exalta los corazones, enciende las pupilas y enseña a los pies la danza.
El vino de la adolescencia no siempre aclara según pasan los años, a veces se vuelve turbio.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
El vino es la cosa más civilizada del mundo.