Puede considerarse bienaventurado y no pedir mayor felicidad el hombre que ha encontrado su trabajo.
Que cada hombre construya su propia catedral. ¿Para qué vivir de obras de arte ajenas y antiguas?
Saber escuchar es el mejor remedio contra la soledad, la locuacidad y la laringitis.
Se ha dicho, que el hombre hace todo lo que hace con el único fin de enamorar mujeres.