El optimismo hace que una vida más feliz y significativa.
El oro hace soberbios, y la soberbia, necios.
El papel más honroso en una conversación corresponde al que da la ocasión a ella, y luego al que la dirige y hace que se pase de un asunto a otro, pues así uno dirige la danza.
El peso del ladrillo lo hace bailar como un hada por encima y quejarse por abajo.
El pudor de la doncella la hace aparecer mas bella.
El que a bestia hace mal, es más bestia que el animal.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El que compite por humillar a alguien es un idiota, el que lo hace por la pasión de competir, es un verdadero hombre.
El que confía sus secretos a otro hombre se hace esclavo él.
El que cree ser algo ha perdido la ocasion de convertirse en algo.
El que desprecia demasiado, se hace digno de su propio desprecio.
El que es prudente es moderado; el que es moderado es constante; el que es constante es imperturbable; el que es imperturbable vive sin tristeza; el que vive in tristeza es feliz; luego el prudente es feliz.
El que está enfermo no reusa la medicina. (un enfermo es dócil y hace todo por curarse).
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El que hace reír a sus compañeros merece el paraíso.
El que hace un favor a quien lo merece, él mismo lo recibe.
El que la hace, la paga.
El que me coacciona pretende hacerlo porque sus razones son fuertes; pero realmente lo hace porque son débiles.
El que me hace mas bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
El que no se atreve a ser inteligente, se hace político.
El que no tiene memoria, se hace una de papel.
El que retiene algo que no necesita es igual a un ladrón.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón