Cualquiera que desee expresar significado con símbolos y palabras, con música, pintura, debe encontrar cierto placer en las tareas imposibles, poseer la voluntad de tolerar una gran frustración, un toque de quijote.
Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción.
Cuánta belleza en el arte, con tal de poder retener lo que se ha visto. No se está nunca entonces sin trabajo ni verdaderametne solitario, jamás solo.
Dar gracias a dios por lo que se tiene, allí comienza el arte de vivir.
Decía también que era grande fealdad que uno que no sabe se ponga a ejercitar alguna arte ni oficio mecánico sin vergüenza, ni aun una canasta se da a hacer a quien no la sabe hacer, ni que sean admitidos y recibidos por gobernantes o regidores de la república aquellos que nunca supieron letras ni ciencia, sin la cual cosa no se puede gobernar ni tener oficio alguno en la república. Y decía que si alguno se asentase a gobernar el timón en algún navío no sabiendo el arte de navegar sería detestado y maldecido, cuanto más los que se llegan a gobernar la república ignorantes y poco sabidos.
Dedicarse constantemente a una misma cosa vence con frecuencia al talento y al arte.
Desde que el hombre existe ha habido música. Pero también los animales, los átomos y las estrellas hacen música.
Donde hay música no puede haber cosa mala.
El ajedrez es ciertamente un arte, pero yo no pensaba en ello. Sólo el juego preciso y fuerte puede ser bonito... La precisión, en primer lugar. En última instancia, todo se decide por la clase. Luego podemos aspirar a una partida preciosa. Pero para jugar con elegancia y precisión hay que saber mucho y ser capaz de utilizarlo.
El amor no es sólo un sentimiento. Es también un arte.
El arte de agradar es el arte de engañar.
El arte de amar se reduce a decir exactamente lo que el grado de embriaguez del momento requiera.
El arte de dirigir consiste en saber cuando hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta.
El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza.
El arte de escribir historias está en saber sacar de lo poco que se ha comprendido de la vida todo lo demás; pero acabada la página se reanuda la vida y uno se da cuenta de que lo que sabía es muy poco.
El arte de la expresión no me apareció como un oficio retórico, independiente de la conducta, sino como un medio para realizar plenamente el sentido humano.
El arte de la guerra consiste en ordenar las fuerzas de tal modo que no puedan huir.
El arte de la medicina consiste en mantener al paciente en buen estado de ánimo mientras la naturaleza le va curando.
El arte de la pintura consiste en aclarar y oscurecer los tonos sin decorarlos.
El arte de la vida es el arte de evitar el dolor.
El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza.
El arte de persuadir consiste tanto en el de agradar como en el de convencer; ya que los hombres se gobiernan más por el capricho que por la razón.
El arte de ser sabio consiste en saber a que se le puede hacer la vista gorda.
El arte de torear consiste en convertir en veinte minutos a un bello animal en una albóndiga sangrante ante un público alborozado.
El arte de un príncipe consiste en hacer el bien personalmente y el mal por segunda mano.