Hay hombres que creen que pueden llevarse a la cama a cualquier mujer, pero no se dan cuenta que la decisión la toma ellas.
Hay para cada hombre una mujer, una sola, que reúne todas las virtudes que ese hombre sueña....Pero el destino ha decidido que nunca jamás se crucen los caminos de ningún hombre con la mujer que para él fue concebida.
Hay pocos lazos de amistad tan fuertes que no puedan ser cortados por un pelo de mujer.
Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella.
Hay sólo tres cosas a hacer con una mujer. Se puede amarla, sufrir por ella, o convertirla en literatura.
Hay una sola mujer en el mundo. Una mujer, con muchos rostros.
He comprendido que la verdadera fe está en donde está el hombre y el amor. Viene de la mujer en su abnegada maternidad y vuelve a ella en sus hijos, desciende con el regalo del que da y se abre en el corazón del que acepta.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
La amistad del hombre es con frecuencia un apoyo; la de la mujer es siempre un consuelo.
La atención es la aplicación de la mente a un objeto; el primer medio para pensar es escuchar bien.
La causa de la mujer es la del hombre; los dos se levantan o sucumben juntos.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito.
La decisión del primer beso es la más crucial en cualquier historia de amor, porque contiene dentro de sí la rendición.
La diferencia de la infidelidad en los dos sexo es tan real que una mujer apasionada puede perdonar una infidelidad, cosa imposible para un hombre.
La educación de la mujer no puede llamarse tal educación, sino doma, pues se propone por fin la obediencia, la pasividad y la sumisión.
La fantasía del hombre es la mejor arma de la mujer.
La fuerza hidráulica más poderosa del universo, es la lágrima de una mujer.
La imaginación de una mujer es excesivamente rápida. En un momento salta de la admiración al amor y del amor al matrimonio.
La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.
La magia del primer amor consiste en nuestra ignorancia de que pueda tener fin.
La más tonta de las mujeres puede manejar a un hombre inteligente, pero es necesario que una mujer sea muy hábil para manejar a un imbécil.
La mejor amiga de una mujer es una tarjeta de crédito.
La mente del hombre es de mármol; la de la mujer de cera.
La muerte de una mujer hermosa es pues incuestionablemente el tema más poético del mundo, e igualmente está fuera de duda que los labios más adecuados para ese tema son los del amante en duelo.