Que lo irracional se deja en cierto modo persuadir por la razón.
Que nunca el arte abstracto, que nos tiraniza hoy día arranque de sus encantos este volumen asombroso.
Queremos la paz, pero la paz no puede ser nunca mera ausencia de violencia, sino que debe ser presencia y vigencia de la Constitución, sin coacciones, extorsiones ni amenazas.
Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta.
Quien buen norte tiene, seguro va y seguro viene.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie. Su existencia consistirá en una perpetua fuga de la única realidad que podía ser.
Quien escribe lo que le gusta a los demás puede ser un buen escritor pero nunca será un artista.
Quien hijo tiene en la guerra, muerto está y vivo le espera.
Quién lo diría, los débiles de veras nunca se rinden
Quien más tiene, más quiere.
Quien me tiene de un hilo no es fuerte; lo fuerte es el hilo.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Quien no amó nunca, no ha vivido jamás.
Quien no ha llegado lejos nunca, que espere, que el tiempo se lo dará todo.
Quien no sienta amor, deberá aprender a adular o no saldrá nunca a flote.
Quien no tiene cabeza, ha de tener pies.
Quien no tiene confianza en el hombre, no tiene ninguna en Dios.
Quien no tiene enemigos, tampoco suele tener amigos.
Quien no tiene nada individual de qué envanecerse se envanece de haber nacido aquí o allí.
Quien no tiene que esperar, de nada debe desesperarse.
Quien no tiene toda la inteligencia de su edad, tiene toda su desgracia.
Quien nunca haya cometido un error, nunca ha intentado algo nuevo.
Quien piensa a lo grande tiene que equivocarse a lo grande.
Quien se permite hablar en público tiene el deber, tan pronto modifique sus opiniones, de contradecirse también en público.