Hay pocos animales más temibles que un hombre comunicativo que no tiene nada que comunicar.
Hay que buscar la verdad y no la razón de las cosas. Y la verdad se busca con humildad.
Hay siempre un poco de locura en el amor. Más también hay siempre un poco de razón en la locura.
Jamás hay que discutir con un superior, pues se corre el riesgo de tener razón.