El que no tiene memoria, se hace una de papel.
El que no tiene mujer, cada día la mata; mas quien la tiene, bien la guarda.
El que no tiene opinión propia siempre contradice la de los demás.
El que nunca fue cosa y después cosa lo hacen, cuando se pone a hacer cosas, ¡Dios mío que cosas hace!
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
El que quiera tener razón y habla solo, de seguro logrará su objetivo.
El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón
El que sabe corresponder a un favor recibido es un amigo que no tiene precio.
El que se ocupa demasiado en hacer el bien no tiene tiempo de ser bueno.
El que se tiene por hombre, ande quiera hace pata ancha.
El que sufre tiene memoria.
El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él.
El que tiene imaginación sin instrucción tiene alas sin pies.
El que tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo.
El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión.
El que tiene miedo de la pobreza no es digno de ser rico.
El que tiene narices, no manda a oler.
El que tiene suerte, encuentra en el yerno un hijo; el que no la tiene, pierde una hija.
El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo.
El que tiene un porqué para vivir sabe soportar el cómo.
El que verdaderamente ama, nunca mira su provecho.
El rico nunca está satisfecho.
El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan.
El sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.