El matrimonio es una cadena tan pesada que para llevarla hace falta ser dos, y a menudo tres.
El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
El matrimonio, al contrario de la fiebre, comienza con calor y termina con frío.
El mejor matrimonio sería aquel que reuniese a una mujer ciega con un marido sordo.
El mundo está lleno de gente que, al buscar una felicidad espectacular, desdeña la satisfacción.
El secreto de la felicidad es darse cuenta que la vida es horrible, horrible, horrible.