Todas las tragedias concluyen en una muerte; todas las comedias terminan en un matrimonio.
Todo se soporta en la vida, con excepción de muchos días de continua felicidad.
Vivir para los demás no es solamente una ley de deber, sino también una ley de felicidad.
¡La felicidad! No existe palabra con más acepciones; cada uno la entiende a su manera.
¡una vida llena de felicidad! nadie podría soportarla, porque sería un infierno en la tierra.