Quien busca la felicidad fuera de sí es como un caracol que caminara en busca de su casa.
Quien es capaz de hospedar bien a la desgracia, puede hospedar serenamente a la felicidad.
Se llama matrimonio de conveniencia a un matrimonio de personas que no se convienen en absoluto.
Ser feliz no cuesta nada, sólo cuesta encontrar quien sepa valorar dicha Felicidad.
Si deseas felicidad de los demás, sé compasivo. Si deseas tu propia felicidad, sé compasivo.
Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin.
Siempre es incompresible para un hombre ver como una mujer rechaza una oferta de matrimonio.