No es verdaderamente valiente aquel hombre que teme ya parecer, ya ser, cuando le cuadra, cobarde.
No esperes al día en que pares de sufrir, porque cuando llegues sabrás que estás muerto.
No hay propiamente edad de la vejez; se es viejo cuando se comienza a actuar como viejo.
No hay revolución sin revolucionarios - los revolucionarios de todo el mundo somos hermanos.