Cuando miro a una persona a los ojos y veo en ellos su corazón, intuyo que somos algo más que materia.
Cuando salgas de tu casa, procura ir como si fueras a encontrarte con una persona importante.
Actuamos como si el lujo y la comodidad fueran lo más importante en la vida, cuando lo único que necesitamos para ser realmente felices es algo por lo cual entusiasmarnos.
A una persona naturalmente confiada le lleva bastante tiempo reconciliarse con la idea de que, después de todo, Dios no lo ayudará.
Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta.
Confianza es el sentimiento de poder creer a una persona incluso cuando sabemos que mentiríamos en su lugar.
Cuando amamos, el amor es demasiado grande para caber entero en nosotros; irradia hacia la persona amada, encuentra en ella una superficie que lo detiene, lo obliga a regresar hacia su punto de partida y este rebote de nuestro propio cariño es lo que llamamos los sentimientos del otro y que nos fascina mas que en el viaje de ida, porque no reconocemos que procede de nosotros.
Cuando el diablo está satisfecho, es una buena persona.
Cuando estoy con un amigo no estoy solo ni somos dos.
Cuando fui con todos mis kilos de sonatas y sinfonías bajo el brazo y se los di, le dije: Maestra, éste es mi premio, lo recibí yo, en fin, aquí están mis obras.
Cuando hablamos de construir sociedades, nosotros los estadounidenses somos todos torpes. Cuanto más poderosos nos volvemos, más ignorancia revelamos acerca de la naturaleza de otras culturas.
Cuando las lluvias frías persistían y mataban la primavera, era como si una persona joven muriera sin razón.
Cuando más se pone a prueba la habilidad conciliatoria de una persona, es cuando tiene que concertar con un necio.
Cuando se acierta con la persona, el matrimonio da felicidad y tranquilidad.
Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión.
Cuando somos grandes en humildad, estamos más cerca de lo grande.
Cuando somos jóvenes lamentamos no tener una mujer, cuando nos hacemos mayores lamentamos no tener a la mujer.
Cuando una persona padece de delirio, a eso se le llama locura. Cuando muchas personas padecen de delirio, a eso se le llama religión.
Después de saber cuándo debemos aprovechar una oportunidad, lo más importante es saber cuándo debemos renunciar a una ventaja.
El carácter de una persona sólo se descubre cuando se convierte en patrón.
El optimismo es la locura de insistir en que todo está bien cuando somos desgraciados.
El peor de todos los pasos es el primero. Cuando estamos listos para una decisión importante, todas las fuerzas se concentran para evitar que sigamos adelante. Ya estamos acostumbrados a esto. Es una vieja ley de la física: romper la inercia es difícil. Como no podemos cambiar la física, concentremos la energía extra y a si conseguiremos dar el primer paso. Después el camino mismo ayuda.
El placer de leer es doble cuando se vive con otra persona con la que compartir los libros.
La edad adulta es cuando te has encontrado con tanta gente que cada nueva persona te recuerda a otra.
La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.