El árbol de la libertad debe ser regado de cuando en cuando, con la sangre de patriotas y tiranos.
El vínculo que une a tu auténtica familia no es de sangre, sino de respeto y goce mutuo.
La libertad de mi patria, quisiera verla surgir entre alas, no de entre charcas de sangre.
La libertad no puede ser fecunda para los pueblos que tienen la frente manchada de sangre.