Te regalaría las estrellas, pero te has empecinado en un par de zapatos.
Ten cuidado por la forma en que tratas a la gente. Las cosas que haces tienen una forma divertida de volver hacia ti.
Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo.
Tenemos bastante religión como para odiarnos, pero no suficiente como para amarnos.
Tenemos la suficiente religión para odiarnos unos a otros, pero no la bastante para amarnos.
Tener dinero es como ser rubia: es más divertido, pero no de vital importancia.
Tener ego significa creer en tu propia fuerza. Y también estar abierto a la visión de otra gente. Es estar abierto, no cerrado. Por tanto, si, mi ego es grande, pero también es muy pequeño en algunas áreas. Mi ego es responsable de hacer lo que estoy haciendo -bien o mal.
Tengo corazón, mas corazón de soberano; no me apiado de las lágrimas de una duquesa, pero me afectan los males de los pueblos.
Tengo pocos amigos, ¡pero cuánta amistad tengo!.
Tengo verdadero talento para unir unas palabras con otras, pero no creo que se trate de verdadera poesía. Es una especie de habilidad, una ternura que pongo en mis canciones.
Tiempo: lo que los hombres siempre tratan de matar, pero acaba por matarlos.
Tienes más cualidades de lo que tú mismo crees; pero para saber si son de oro bueno las monedas, hay que hacerlas rodar, hacerlas circular. Gasta tu tesoro.
Toda la gente cruel se describe a sí misma como el parangón de la franqueza.
Todas las cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha es preciso comenzar de nuevo.
Todas las madres dan el ser. Pero algunas mucho más.
Todas las profecías cuentan que el hombre creará su propia destrucción. Pero los siglos y la vida que siempre se renueva engendraron también una generación de amadores y soñadores; hombres y mujeres que no soñaron con la destrucción del mundo, sino con la construcción del mundo de las mariposas y los ruiseñores.
Todavía no sé qué me vas a preguntar, pero me opongo.
Todo anarquista es socialista, pero todo socialista no es necesariamente anarquista.
Todo cambia nada es.
Todo cambia y nada permanece. Y no habría belleza, ni danza, ni movimiento si las estaciones no alborotaran los colores y el follaje de los arboles no se desprendiera amarillo en el atardecer.
Todo el mundo desea saber, pero pocos están dispuestos a pagar el precio.
Todo el mundo desea ser feliz, pero no que lo sea todo el mundo.
Todo el mundo quisiera vivir largo tiempo, pero nadie querría ser viejo.
Todo está contado; la forma cambia. La forma es el mar, es insondable.
Todo está dicho ya pero las cosas, cada vez que son sinceras son nuevas.