No puedo cambiar la dirección del viento, pero puedo ajustar mis velas para llegar a mi destino.
No sé cual es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo.
No se desprecia a todos los que tienen vicios, pero sí a los que no tienen ninguna virtud.
No se puede vivir de esta forma negativa... simplemente cambia tu día viviendo en positivo.
No sé qué es la conciencia de un tonto; pero la de un hombre intelectual está llena de tonterías.
No te hagas demasiado amigo de nadie: tendrás menos alegrías pero también menos penalidades.
No te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor aunque no esté cantando.