El dinero no da la felicidad, ciertamente; pero tampoco es un serio obstáculo.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia.
El dinero no es nada, pero mucho dinero, eso ya es otra cosa.
El dinero no hace la felicidad, pero aplaca los nervios.
El dinero no puede hacer que seamos felices, pero es lo único que nos compensa de no serlo.
El dinero sólo puede comprar cosas materiales, como alimentos, ropas y vivienda. Pero se necesita algo más. Hay males que no se pueden curar con dinero, sino sólo con amor.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
El entendimiento agudo y sin grandeza, lo pincha todo, pero nada mueve.
El envidioso puede morir, pero la envidia nunca.
El escenario de mi cuento es esta tierra, en la que actualmente vivimos. Pero el período histórico es imaginario.
El espíritu busca, pero el corazón es el que encuentra.
El espíritu humano avanza de continuo, pero siempre en espiral.
El espíritu le da significado a su vida, y la posibilidad de su mas grande desarrollo. Pero la vida es esencia para el espíritu, ya que su verdad no es nada si no puede vivir.
El esqueleto de la ciencia son los hechos, pero los músculos y los nervios son el significado que se les confiere, y el alma de la ciencia son las ideas.
El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano.
El éxito, a veces, alienta a los inteligentes. Generalmente atonta más a los que ya son tontos, pero en ambos casos, es efímero.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
El fenómeno de la televisión demuestra que la gente está dispuesta a ver cualquier cosa con tal de no verse a sí misma.
El gato podría ser el mejor amigo del hombre, pero nunca se dignaría admitirlo.
El genio comienza las grandes obras, pero sólo el trabajo las acaba.
El genio puede concebir, pero la labor paciente debe consumar.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
El hambre espía en la casa de los pobres, pero si la habitan personas trabajadoras, no se atreve a entrar.
El hambre viene sola, pero no se va sola.