La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.
La razón o el juicio es la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales.
La religión es el reposo del alma, la esperanza. Es el bote salvavidas de los infelices.
La verdad no hace tanto bien en el mundo como el daño que hacen sus apariencias.
La verdadera religión no consiste solamente en palabras; hace falta demostrarla con obras.
La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada.
La vida es muy rápida; hace que la gente pase del cielo al infierno en cuestión de segundos.